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Archive for 5/06/12

[Video] Panamá: Policía acosa a menor por Facebook Destacado

por Frenadeso

 
 
 
 
Eduar Valdespino Eduar Valdespino Internet

 
Encuentro de Activistas del FAD, martes 5 de junio, Hotel Soloy, 8:00 a.m. Viernes 8 de junio, Santiago de Veraguas, 10:00 a.m., Marcha en conmemoración del 41 Aniversario de la desaparición del Padre Héctor Gallego, invitan UCP, UIC y FRENADESO.

El siguiente video se nos hizo llegar como una denuncia ciudadana.

Se trata de una conversación privada en Facebook entre la unidad antimotín de la Policía, Eduar Valdespino y una menor de 14 años de edad.  Se trata evidentemente de acoso sexual hacia una menor.

Esta es la clase de personas que integra la Policía Nacional.  No es nuevo.  Ya unidades de SENAFRONT han sido acusadas de violaciones en Darién, Chiriquí y Veraguas.  Entre las víctimas, varias menores de edad.

Es la misma policía que reprime al pueblo, que atropella diariamente a los ciudadanos, que ataca a estudiantes y trabajadores; que ha cometido atrocidades como la Masacre de Bocas del Toro, los menores quemados en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, los aseesinatos de los obreros del SUNTRACS, la brutal represión en Chiriquí y la Comarca Ngabe Buglé en febrero pasado, donde también se violó a una menor y otras mujeres indígenas.

Se trata de sucesos repudiados por la comunidad dentro de una larga lista de violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción.

Todos estos crímenes han quedado impunes.  Los responsables han recibido todo el respaldo del Gobierno de Martinelli, particularmente del Ministro de Seguridad, José Raúl Mulino. 

¿Volverán a decirnos lo que en su momento manifestó Gustavo Pérez: “Policía juzga a Policía”?

¿Proteger y Servir?

NOTA: Luego de esta denuncia, el policía primero cambió su perfil y luego eliminó la página.  También desapareció la página de la menor.

 

 

 

 

Video relacionado

Oficial de Policía De Panama acosa a Niña en Facebook FAD, FRENADESO, Panamá, SUNTRACS

 
 
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 Ollanta: “la gran tra-nsformac-ión” (Carlincatura 04/06/2012)

 

Carlincaturas 04/06/2012

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Corte suprema legitima robo de marca Havana Club en EEUU por parte de Bacardi

 

http://www.youtube.com/watch?v=9U-DeBmFQOk&feature=relmfu

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 Bacardí despoja a los estadounidenses del derecho a disfrutar del verdadero ron cubano

La Corte Suprema de Estados Unidos ha cerrado las oportunidades jurídicas que permitían a la empresa cubana Cubaexport defender la propiedad de la marca Havana Club en territorio estadounidense. La decisión de la Corte de no examinar este asunto, abre el camino para que se despoje definitivamente a esa compañía cubana del derecho de mantener la titularidad de una marca registrada desde hace más de 30 años en Estados Unidos.

Con esta decisión concluye una infamia que se venía gestando desde hace más de 20 años.

En la década de 1990, los sectores extremistas de Florida, aprovechando la precaria situación de nuestra economía a resultas de la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista europeo, llevaron a cabo maniobras de todo tipo ante los cuerpos legislativos norteamericanos a fin de obstaculizar y destruir las relaciones económicas y comerciales de Cuba con el resto del mundo. Como parte de esa estrategia se aprobaron las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996), con el objetivo de propinarle a la Revolución la estocada final.

No satisfecha con aquellas leyes, la maquinaria política del país norteño, en agradecimiento a las contribuciones financieras no despreciables entregadas por el lobby anticubano de La Florida, emitiría otras normas dirigidas a afectar los intereses de compañías cubanas, así como sus asociaciones con empresas extranjeras.

El ejemplo más patente se concretó en 1998, al aprobarse la Sección 211 de la Ley Ómnibus de Asignaciones para el año 1999 (1). Esa aberración jurídica constituyó el argumento legal en virtud del cual los órganos judiciales y administrativos estadounidenses han negado desde entonces la renovación del registro de la marca Havana Club.

Durante ese periodo, la empresa Bacardí, cuyos ejecutivos no solo se han dedicado al negocio de las bebidas, sino también al de la contrarrevolución, se dedicó a impedir por cualquier medio que ante una potencial eliminación del bloqueo contra Cuba, el ron Havana Club se vendiese en el mercado norteamericano, a la par que hicieron todos los esfuerzos posibles para apropiarse de la titularidad de la marca.

Desde 1995, las empresas Cubaexport, Cuba Ron y la compañía francesa Pernod Ricard, distribuidora internacional del ron Havana Club, batallaron por mantener el registro de la reconocida marca ante la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos. Por su parte, el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) falló, en el año 2002, en contra de Estados Unidos y reclamó la eliminación de la ya citada Sección 211, al considerarla contraria a los principios establecidos en los Acuerdos de Propiedad Intelectual Vinculados con el Comercio (ADPIC), y ser violatoria de los principios del trato nacional y de nación más favorecida, además de quebrantar las regulaciones del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, del que Estados Unidos es parte desde 1887.

En el año 2005 la Unión Europea alcanzó un entendimiento con los Estados Unidos por medio del cual la UE acordó no suspender concesiones comerciales a dicho país en respuesta a la Sección 211, pero se reservaba el derecho de hacerlo en el futuro, de mantenerse vigente tal medida. Nunca lo ha hecho a pesar de que en las sesiones del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC, durante más de diez años, los representantes norteamericanos no han presentado acción concreta alguna para revocar o derogar dicha Sección. Evidentemente, el gobierno estadounidense se ha burlado año tras año de la Unión Europea y no ha dado ningún paso para cumplir con las decisiones del OSD.

Sucesivas administraciones norteamericanas han ignorado no solo el dictamen de la OMC, sino también la solicitud de asociaciones y gremios de la industria y el comercio, los cuales han abogado por la derogación de la Sección 211 y evitar así una potencial guerra de marcas entre Cuba y Estados Unidos.

La complicidad del gobierno estadounidense llega al punto de poner en riesgo la protección de alrededor de 6 000 marcas de empresas de su país registradas en Cuba por el solo hecho de satisfacer los intereses de un grupo minúsculo de políticos y empresarios, nucleados todos alrededor de la compañía Bacardí.

La idea de Bacardí de vender un ron en Estados Unidos empleando la marca Havana Club, es sencillamente un sueño imposible. Bacardí no podría comercializar un ron con ese nombre cuando ni las mieles que usaría serían producidas en Cuba ni los maestros roneros serían cubanos. Además, no existiría ninguna conexión geográfica con Cuba o La Habana.

El único vínculo geográfico es la ilusión de los ejecutivos de Bacardí de hacer regresar a Cuba a un pasado de dependencia e injusticia, ilusión que los ha llevado a gastar cuantiosos recursos financieros y a asociarse a grupos de exiliados cubanoamericanos con un reconocido historial de violencia y terrorismo.

Dado que Bacardí nunca producirá un ron genuinamente cubano ni por su calidad ni su origen, es un contrasentido que el gobierno de Estados Unidos coloque el interés de una compañía por encima de otras miles a las cuales Cuba les ha reconocido hasta hoy sus marcas.

Durante este litigio, el Departamento de Estado instruyó a la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) que no emitiera la licencia a Cubaexport para renovar el registro de la marca Havana Club, argumentando que no estaría en correspondencia con la política de su gobierno hacia Cuba.

Todo está claro. Otorgar la licencia para renovar la marca Havana Club ante la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos no está en línea con la política de asfixia económica que durante más de medio siglo ha guiado al gobierno de Estados Unidos. El bloqueo económico es el principio fundamental de la actuación estadounidense, no importa siquiera que esa estrategia choque con los intereses comerciales y económicos legítimos de compañías y empresarios norteamericanos, y con las libertades y derechos que otorga a sus ciudadanos la Constitución de Estados Unidos.

Mientras se espera por un soplo de sensatez, los empresarios cubanos y franceses continúan cosechando éxitos en la comercialización del ron cubano en todo el mundo. Cada vez se vende más el ron Havana Club de Cuba, porque el otro, el de Bacardí, nunca lo será.

(1) Adoptada el 21 de octubre de 1998, de forma subrepticia y con el desconocimiento de la mayoría de los legisladores que en ese momento aprobaban la Ley Ómnibus Consolidada y de Apropiaciones de Emergencia Suplementaria. La norma impide que titulares cubanos y sucesores en interés de nacionales cubanos, puedan contar con el reconocimiento y disfrute en territorio estadounidense de sus derechos sobre marcas o nombres comerciales.

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